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Comprar un coche de segunda mano con cargas ocultas: qué verificar antes de firmar

ART-04 Comprar un coche de segunda mano

La mayor parte de los problemas que surgen al comprar un vehículo de segunda mano no tienen que ver con el estado mecánico, sino con su situación administrativa. Un coche puede estar impecable por fuera y, aun así, arrastrar una reserva de dominio sin cancelar, un embargo, o alguna limitación administrativa que impida inscribir el cambio de titularidad. La diferencia entre una compra sin sobresaltos y un problema que tarda meses en resolverse está, casi siempre, en lo que se verifica antes de firmar.

Qué figura como «impedimento» en el Registro de Vehículos

El artículo 32.7 del Reglamento General de Vehículos establece que, cuando consten determinadas limitaciones inscritas sobre el vehículo, la DGT no practicará el cambio de titularidad mientras no desaparezcan o se acredite el consentimiento correspondiente.

Ejemplos:

Hipoteca mobiliaria inscrita en el Registro de Hipoteca Mobiliaria.

Reserva de dominio o prohibición de disponer: inscrita en el Registro de Bienes Muebles (Sección de Venta a Plazos de Bienes Muebles).

Arrendamiento con opción de compra o arrendamiento a largo plazo: como ocurre, en determinados contratos de leasing o renting cuando así constan inscritos.

Sanciones impagadas derivadas de infracciones de la Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres, cuando figuren anotadas sobre ese vehículo concreto

A esto hay que sumar, fuera del ámbito estrictamente del RGV, los embargos judiciales o administrativos que puedan pesar sobre el vehículo por deudas del titular —con Hacienda, con la Seguridad Social o derivados de un procedimiento judicial— también pueden impedir la inscripción del cambio de titularidad mientras permanezcan anotados.

Por qué esto no siempre es visible a simple vista

Ninguna de estas cargas se aprecia mirando el coche, el permiso de circulación o incluso hablando con el vendedor de buena fe. Es habitual que el propio vendedor desconozca que su vehículo tiene una reserva de dominio activa porque, sencillamente, nunca tramitó su cancelación tras terminar de pagarlo años atrás. La única forma fiable de comprobarlo es solicitar un informe del vehículo ante la DGT antes de cerrar la operación.

Lo que conviene pedir siempre antes de firmar

Informe de vehículo con situación de cargas. Confirma si existe reserva de dominio, embargo o cualquier otra limitación de disposición inscrita. Es recomendable solicitar el informe completo de la DGT, ya que es el único documento oficial que refleja la situación administrativa del vehículo en ese momento.

Justificante del último recibo del IVTM. Debe comprobarse que el IVTM correspondiente esté al corriente de pago o que concurra alguna causa de exención, ya que ello puede ser necesario para completar correctamente la transferencia.

Confirmación de que la ITV está en vigor. No es un requisito para la transferencia en sí, pero si no lo está, el vehículo no puede circular hasta pasarla, algo que conviene saber antes de acordar el precio.

Contrato de compraventa completo, con identificación de ambas partes, número de bastidor (VIN) —no solo la matrícula, que puede cambiar— y manifestación del vendedor sobre la situación administrativa del vehículo y, en su caso, sobre la inexistencia de cargas o limitaciones conocidas. Con fecha y, cuando sea posible, hora de entrega.

Casuísticas que se repiten con frecuencia

El vendedor «no sabía» que tenía una reserva de dominio. Ocurre a menudo con vehículos comprados hace muchos años con financiación ya terminada. La solución no cambia: hay que cancelarla antes de poder transferir, y eso implica localizar a la entidad acreedora —o a quien haya heredado su cartera si ha sido absorbida— y tramitar el certificado correspondiente.

El vehículo procede de una herencia sin regularizar. Si el vendedor aparece como «depositario en poder hasta su adjudicación hereditaria» en lugar de titular pleno, la venta no se puede formalizar en su nombre hasta que se resuelva primero la situación hereditaria del vehículo.

Existen multas de tráfico impagadas asociadas al vehículo. No siempre bloquean la transferencia —depende de si están anotadas como impedimento formal—, pero conviene conocerlas antes de comprar. La existencia de determinadas anotaciones administrativas relacionadas con el vehículo puede impedir o retrasar la transferencia. Por ello conviene conocer previamente la situación administrativa completa antes de formalizar la compra.

El vehículo procede de un compraventa profesional que lo tiene en baja temporal. Es una situación distinta y perfectamente normal —regulada en el artículo 33 del RGV—, pero conviene saber que el vehículo está en esa fase transitoria y qué documentación acredita que el compraventa es efectivamente quien puede transmitirlo.

Lo que está en juego si no se verifica

Comprar un vehículo con una carga sin resolver no significa perder el dinero, pero sí significa quedarse con un coche que no se puede poner a tu nombre hasta que se solucione un problema cuya solución corresponde inicialmente al transmitente. En la práctica, eso puede traducirse en semanas o meses de gestiones adicionales, negociaciones incómodas con el vendedor para repartir el coste de resolverlo, o —en el peor de los casos— la imposibilidad de completar la operación si la carga no se puede cancelar en un plazo razonable.

El valor de una verificación previa hecha por alguien que sabe qué mirar

Un informe de vehículo se puede solicitar en minutos, pero interpretarlo correctamente — distinguir un impedimento real de una anotación histórica ya resuelta, saber qué preguntar al vendedor según lo que aparezca, o anticipar cuánto puede tardar resolver cada tipo de carga—es donde realmente se nota la diferencia entre comprar con tranquilidad y comprar con un riesgo no cuantificado.
El informe de la DGT refleja la situación administrativa del vehículo en la fecha de su emisión, pero no sustituye una revisión mecánica ni garantiza el estado real del coche. Tampoco informa, por sí solo, de posibles defectos ocultos, averías futuras o incumplimientos contractuales entre comprador y vendedor. Antes de comprar conviene revisar tanto la documentación como el estado técnico del vehículo.

¿Vas a comprar un vehículo de segunda mano y quieres verificar su situación antes de firmar? Solicitamos el informe completo, lo interpretamos por ti y te decimos exactamente si la situación requiere una actuación previa antes de firmar el contrato.
Nunca entregues el precio íntegro hasta comprobar que toda la documentación necesaria para la transferencia está disponible y que no existe ningún impedimento administrativo que pueda bloquearla. Solicita información aquí

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